Mis inicios
Durante varios años trabajé como psicóloga en el ámbito de los Recursos Humanos, una etapa en la que pude conocer de cerca cómo influyen el trabajo, los cambios, las relaciones y las decisiones en el bienestar de las personas.
Detrás de cada proceso hay una persona que deposita en mí algo muy valioso: su confianza. Y con ella, una parte de su vida que merece ser escuchada con atención, respeto y sin juicios.
A partir de ahí, mi papel es acompañarla a ganar claridad sobre lo que está viviendo y a dar pasos concretos hacia aquello que quiere conseguir.
Ver cómo las personas descubren nuevas posibilidades, recuperan sus propios recursos y avanzan con mayor confianza hacia aquello que es importante para ellas es, sin duda, la parte más bonita de mi profesión.
Durante varios años trabajé como psicóloga en el ámbito de los Recursos Humanos, una etapa en la que pude conocer de cerca cómo influyen el trabajo, los cambios, las relaciones y las decisiones en el bienestar de las personas.
Una crisis personal me llevó a replantearme la vida que estaba construyendo. Aquella experiencia marcó un cambio de rumbo profesional y me permitió descubrir una vocación que, sin saberlo, ya estaba ahí: acompañar a otras personas. Llevo más de 18 años dedicándome plenamente a ello y sigo disfrutando de lo que hago.
Desde entonces, acompaño a personas en sus procesos de cambio y desarrollo. Un recorrido en el que cada experiencia me ha permitido seguir aprendiendo y evolucionando, tanto en lo profesional como en lo personal.
Acompañar a otras personas implica una gran responsabilidad. Por eso, la formación ocupa un lugar importante en mi trayectoria profesional. Me permite ampliar la mirada, incorporar nuevas herramientas y disponer de más recursos para adaptarme a las necesidades de cada proceso.
Además del acompañamiento individual, también dedico una parte importante de mi trabajo a la formación de profesionales. Colaboro con universidades, escuelas y otras entidades, impartiendo programas relacionados con la psicología, el coaching y la programación neurolingüística.
La docencia me ofrece algo que valoro especialmente: la oportunidad de aprender de las preguntas, experiencias y diferentes perspectivas de quienes participan en las formaciones. Ese intercambio también enriquece mi forma de trabajar.
Ahora que sabes algo más de mí, me encantará conocer también tu historia.
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